Versículos bíblicos sobre Meteorology and Celestial Phenomena
Versículos clave
y toda planta del campo antes que fuese en la tierra, y toda hierba del campo antes que naciese; porque aún no había Jehová Dios hecho llover sobre la tierra, ni [había] hombre para que labrase la tierra,
sino que subía de la tierra un vapor, que regaba toda la faz de la tierra.
Entonces Isaac su padre habló y le dijo: He aquí será tu habitación en grosuras de la tierra, y del rocío de los cielos de arriba;
Él manda al sol, y no sale; y pone sello a las estrellas:
Él extiende el norte sobre el vacío, cuelga la tierra sobre la nada.
Ata las aguas en sus densas nubes, y las nubes no se rompen debajo de ellas.
Las columnas del cielo tiemblan, y se espantan a su reprensión.
Se apoderarán de él terrores como aguas; torbellino lo arrebatará de noche.
El viento solano lo levanta, y se va; y tempestad lo arrebatará de su lugar.
Porque Él mira hasta los confines de la tierra, [y] ve debajo de todo el cielo.
Al dar peso al viento, y poner las aguas por medida;
Cuando Él hizo ley para la lluvia, y camino para el relámpago de los truenos:
Entonces Él la vio, y la manifestó: La preparó y también la escudriñó.
Mi raíz se extendía junto a las aguas, y en mis ramas permanecía el rocío.
Él reduce las gotas de las aguas, al derramarse la lluvia según el vapor;
Las cuales destilan las nubes, goteando en abundancia sobre los hombres.
¿Quién podrá comprender la extensión de las nubes, [o] el sonido estrepitoso de su tabernáculo?
He aquí que sobre él extiende su luz, y cobija con ella las profundidades del mar.
Bien que por esos medios castiga a los pueblos, Él da sustento en abundancia.
Con las nubes encubre la luz, y le manda [no brillar], interponiendo aquéllas.
Tocante a ella anunciará el trueno, su compañero, que hay acumulación de ira sobre el que se eleva.
Porque a la nieve dice: Desciende a la tierra; también a la llovizna, y al aguacero torrencial de su fortaleza.
Él sella la mano de todo hombre, para que todos los hombres todos reconozcan su obra.
Las bestias entran en su escondrijo, y se quedan en sus moradas.
Del sur viene el torbellino, y el frío de los vientos del norte.