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Versículos bíblicos sobre Horn

43 versículos · 2 aspectos

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  1. Después de esto miraba yo en las visiones de la noche, y he aquí la cuarta bestia, espantosa y terrible y en grande manera fuerte; la cual tenía unos dientes grandes de hierro: devoraba y desmenuzaba, y las sobras hollaba con sus pies: y era muy diferente de todas las bestias que habían sido antes de ella, y tenía diez cuernos.

  2. Y mientras yo contemplaba los cuernos, he aquí que otro cuerno pequeño subía entre ellos, y delante de él fueron arrancados tres cuernos de los primeros; y he aquí, en este cuerno [había] ojos como ojos de hombre, y una boca que hablaba grandezas.

  3. Estuve mirando hasta que fueron puestos unos tronos. Y el Anciano de días se sentó, cuya vestidura era blanca como la nieve, y el cabello de su cabeza como lana pura; su trono [era como] llama de fuego, [y] sus ruedas, [como] fuego ardiente.

  4. Un río de fuego procedía y salía de delante de Él: millares de millares le servían, y millones de millones asistían delante de Él: El Juez se sentó, y los libros fueron abiertos.

  5. Yo entonces miraba a causa de la voz de las grandes palabras que hablaba el cuerno; miré hasta que mataron a la bestia, y su cuerpo fue destrozado y entregado para ser quemado en el fuego.

  6. Habían también quitado a las otras bestias su dominio, y les había sido dada prolongación de vida hasta cierto tiempo.

  7. Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí en las nubes del cielo [uno] como el Hijo del Hombre que venía, y llegó hasta el Anciano de días, y le hicieron llegar delante de Él.

  8. Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que no pasará, y su reino [uno] que no será destruido.

  9. Yo Daniel, fui turbado en mi espíritu en medio de [mi] cuerpo, y las visiones de mi cabeza me asombraron.

  10. Me acerqué a uno de los que asistían, y le pregunté la verdad acerca de todo esto. Y me habló, y me dio a conocer la interpretación de las cosas.

  11. Estas cuatro grandes bestias, [son] cuatro reyes [que] se levantarán en la tierra.

  12. Después tomarán el reino los santos del Altísimo, y poseerán el reino por siempre, eternamente y para siempre.

  13. Entonces quise saber la verdad acerca de la cuarta bestia, que tan diferente era de todas las otras, espantosa en gran manera, que tenía dientes de hierro, y sus uñas de bronce, que devoraba y desmenuzaba, y las sobras hollaba con sus pies:

  14. Asimismo acerca de los diez cuernos que [tenía] en su cabeza, y del otro que había subido, de delante del cual habían caído tres; y este mismo cuerno tenía ojos, y boca que hablaba grandezas, y parecía más grande que sus compañeros.

  15. Y veía yo que este cuerno hacía guerra contra los santos, y los vencía,

  16. hasta tanto que vino el Anciano de días, y se dio el juicio a los santos del Altísimo; y vino el tiempo, y los santos poseyeron el reino.

  17. Dijo así: La cuarta bestia será un cuarto reino en la tierra, el cual será diferente de todos los [otros] reinos, y a toda la tierra devorará, y la hollará y la despedazará.

  18. Y los diez cuernos significan que de aquel reino se levantarán diez reyes; y tras ellos se levantará otro, el cual será diferente de los primeros, y a tres reyes subyugará.

  19. Y alcé mis ojos, y miré, y he aquí un carnero que estaba delante del río, el cual [tenía] dos cuernos; y los dos cuernos [eran] altos, pero uno [era] más alto que el otro; y el más alto subió a la postre.

  20. Vi que el carnero hería con los cuernos al poniente, al norte y al sur, y que ninguna bestia podía mantenerse de pie delante de él, ni [había] quien librara de su mano; y hacía conforme a su voluntad, y se engrandecía.

  21. Y mientras yo consideraba, he aquí un macho cabrío venía de la parte del poniente sobre la faz de toda la tierra, el cual no tocaba la tierra; y aquel macho cabrío [tenía] un cuerno notable entre sus ojos.

  22. Y vino hasta el carnero que tenía los [dos] cuernos, al cual yo había visto que estaba delante del río, y corrió contra él con la ira de su poder.

  23. Y lo vi que llegó junto al carnero, y se levantó contra él, y lo hirió, y quebró sus dos cuernos, porque en el carnero no había fuerzas para pararse delante de él; lo derribó por tanto en tierra, y lo pisoteó; y no hubo quien librase al carnero de su mano.

  24. Y el macho cabrío se engrandeció en gran manera; y estando en su mayor fuerza, aquel gran cuerno fue quebrado, y en su lugar subieron otros cuatro [cuernos] notables hacia los cuatro vientos del cielo.

  25. Y de uno de ellos salió un cuerno pequeño, el cual creció mucho al sur, y al oriente y hacia la [tierra] gloriosa.