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Versículos bíblicos sobre Flattery

17 versículos · 20 aspectos

Versículos clave

  1. Y se levantaba Absalón de mañana, y se ponía a un lado del camino de la puerta; y a cualquiera que tenía pleito y venía al rey a juicio, Absalón le llamaba a sí, y le decía: ¿De qué ciudad [eres]? Y él respondía: Tu siervo [es] de una de las tribus de Israel.

  2. Entonces Absalón le decía: Mira, tus palabras son buenas y justas; mas no tienes quien te oiga de parte del rey.

  3. Y decía Absalón: ¡Quién me pusiera por juez en la tierra, para que viniesen a mí todos los que tienen pleito o negocio, que yo les haría justicia!

  4. Y acontecía que, cuando alguno se acercaba para inclinarse a él, él extendía su mano, y lo tomaba, y lo besaba.

  5. Y de esta manera hacía con todo Israel que venía al rey para juicio; y así robaba Absalón el corazón de los hombres de Israel.

  6. No haré ahora acepción de personas, ni usaré con hombre alguno de títulos lisonjeros.

  7. Porque no sé hablar lisonjas; [de otra manera] en breve mi Hacedor me consumiría.

  8. Guíame, Jehová, en tu justicia a causa de mis enemigos; endereza delante de mí tu camino.

  9. Porque en su boca no hay rectitud; sus entrañas [son] perversidad; sepulcro abierto [es] su garganta; con su lengua lisonjean.

  10. Mentira habla cada uno con su prójimo; Hablan [con] labios lisonjeros [y] con doblez de corazón.

  11. Jehová destruirá todos los labios lisonjeros, [y] la lengua que habla soberbias;

  12. Lo rindió con sus muchas palabras suaves, lo sedujo con la zalamería de sus labios.

  13. Se fue en pos de ella luego, como va el buey al degolladero, o como el necio a las prisiones para ser castigado;

  14. como el ave que se apresura a la red, y no sabe que es contra su vida, hasta que la saeta traspasa su hígado.

  15. sino según fuimos aprobados por Dios para que se nos encargase el evangelio, así hablamos; no como los que agradan a los hombres, sino a Dios, el cual prueba nuestros corazones.

  16. Porque nunca usamos de palabras lisonjeras, como sabéis; ni encubrimos avaricia; Dios es testigo;

  17. ni buscamos gloria de los hombres, ni de vosotros, ni de otros, aunque podíamos seros carga como apóstoles de Cristo.