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Versículos bíblicos sobre Diseases
Versículos clave
Y el Espíritu de Jehová se apartó de Saúl, y le atormentaba un espíritu malo de parte de Jehová.
Y los criados de Saúl le dijeron: He aquí ahora, que el espíritu malo de parte de Dios te atormenta.
Diga ahora nuestro señor a tus siervos que están delante de ti, que busquen un hombre que sepa tocar el arpa; y sucederá que cuando esté sobre ti el espíritu malo de parte de Dios, él tocará con su mano y tendrás alivio.
Y cuando el niño creció, aconteció que un día salió a su padre, a los segadores.
Y dijo a su padre: ¡[Ay], mi cabeza, mi cabeza! Y [su padre] dijo a un criado: Llévalo a su madre.
Y habiéndole él tomado, y traído a su madre, estuvo sentado sobre sus rodillas hasta el mediodía, y murió.
En aquellos días Ezequías cayó enfermo de muerte, y vino a él el profeta Isaías, hijo de Amoz, y le dijo: Así dice Jehová: Pon tu casa en orden, porque morirás, y no vivirás.
Entonces volvió él su rostro a la pared, y oró a Jehová, y dijo:
Te ruego, oh Jehová, te ruego hagas memoria de que he andado delante de ti en verdad y con íntegro corazón, y que he hecho [las cosas] que te agradan. Y lloró Ezequías con gran lloro.
Y le vino una carta del profeta Elías que decía: Jehová, el Dios de David tu padre dice así: Por cuanto no has andado en los caminos de Josafat tu padre, ni en los caminos de Asa, rey de Judá,
sino que has andado en el camino de los reyes de Israel, y has hecho que fornicase Judá, y los moradores de Jerusalén, como fornicó la casa de Acab; y además has dado muerte a tus hermanos, a la familia de tu padre, [los cuales eran] mejores que tú.
He aquí Jehová herirá a tu pueblo de una gran plaga, y a tus hijos y a tus esposas, y a toda tu hacienda;
y a ti con muchas enfermedades, con enfermedad de tus intestinos, hasta que los intestinos se te salgan a causa de tu enfermedad día tras día.
Entonces Jehová despertó contra Joram el espíritu de los filisteos, y de los árabes que [estaban] junto a los etíopes;
y subieron contra Judá, e invadieron la tierra, y tomaron toda la hacienda que hallaron en la casa del rey, y a sus hijos y a sus esposas; que no le quedó hijo, sino Joacaz el menor de sus hijos.
Después de todo esto Jehová lo hirió en las entrañas de una enfermedad incurable.
Y aconteció que en el transcurrir de los días, al cabo de dos años, las entrañas se le salieron con la enfermedad, muriendo así de enfermedad muy penosa. Y no le hizo quema su pueblo, como lo habían hecho a sus padres.
Y salió Satanás de delante de Jehová, e hirió a Job de unas llagas malignas desde la planta de su pie hasta la coronilla de su cabeza.
Y tomó Job un tiesto para rascarse con él, y se sentó en medio de ceniza.
Entonces su esposa le dijo: ¿Aún retienes tu integridad? Maldice a Dios y muérete.
Y él le dijo: Como suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado. ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos? En todo esto no pecó Job con sus labios.