Versículos bíblicos sobre Bridegroom
Versículos clave
Toda tú [eres] hermosa, amada mía y en ti no [hay] mancha.
Ven conmigo del Líbano, oh esposa [mía], ven conmigo del Líbano: Mira desde la cumbre de Amana, desde la cumbre de Senir y de Hermón, desde las guaridas de los leones, desde los montes de los leopardos.
Prendiste mi corazón, hermana, esposa mía; has prendido mi corazón con uno de tus ojos, con una gargantilla de tu cuello.
¡Cuán hermosos son tus amores, hermana mía, esposa [mía]! ¡Cuánto mejores que el vino tus amores, y el olor de tus ungüentos que todas las especias aromáticas!
Como panal de miel destilan tus labios, oh esposa [mía]; miel y leche hay debajo de tu lengua; y el olor de tus vestidos como el olor del Líbano.
Huerto cerrado [eres], hermana mía, esposa [mía]; fuente cerrada, fuente sellada.
Tus renuevos [son] paraíso de granados, con frutos suaves, de flores de alheña y nardos,
nardo y azafrán, caña aromática y canela, con todos los árboles de incienso; mirra y áloe, con todas las principales especias.
Fuente de huertos, pozo de aguas vivas, que corren del Líbano.
Levántate, viento del norte, y ven, viento del sur; soplad sobre mi huerto, despréndanse sus aromas. Venga mi amado a su huerto, y coma de su dulce fruta.
Y cuando pasé yo junto a ti, y te miré, he aquí que tu tiempo [era] tiempo de amores; y extendí mi manto sobre ti, y cubrí tu desnudez; y te hice juramento, y entré en pacto contigo y fuiste mía, dice Jehová el Señor.
Y te lavé con agua, y lavé tu sangre de encima de ti, y te ungí con aceite;
y te vestí de bordado, y te calcé de tejón, y te ceñí de lino, y te vestí de seda.
Y te atavié con adornos, y puse brazaletes en tus brazos, y collar a tu cuello.
Y puse joyas en tu nariz, y zarcillos en tus orejas, y una hermosa diadema en tu cabeza.
Y fuiste adornada de oro y de plata, y tu vestido [fue] lino, y seda, y bordado; comiste flor de harina de trigo, y miel, y aceite; y fuiste hermoseada en extremo, y has prosperado hasta reinar.
Y salió tu renombre entre las naciones a causa de tu hermosura; porque [era] perfecta, a causa de mi hermosura que yo puse sobre ti, dice Jehová el Señor.
Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo.
Y cinco de ellas eran prudentes, y cinco insensatas.
Las insensatas, tomaron sus lámparas, no tomando consigo aceite.
Mas las prudentes tomaron aceite en sus vasos, juntamente con sus lámparas.
Y tardándose el esposo, cabecearon todas y se durmieron.
Y a la media noche fue oído un clamor: He aquí, viene el esposo; salid a recibirle.
Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y aderezaron sus lámparas.
Y las insensatas dijeron a las prudentes: Dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan.