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Jesus

3,872 versículos · 6 familiares

También conocido como: Jesus Christ, Immanuel, Emmanuel, Christ

Versículos que mencionan a Jesus

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  1. Y cuando fue de día, llamó a sus discípulos, y escogió doce de ellos, a los cuales también llamó apóstoles.

  2. A Simón, a quien también llamó Pedro, y a Andrés su hermano, Jacobo y Juan, Felipe y Bartolomé,

  3. Y descendió con ellos, y se detuvo en un lugar llano, en compañía de sus discípulos y de una gran multitud de gente de toda Judea y de Jerusalén, y de la costa de Tiro y de Sidón, que habían venido para oírle, y para ser sanados de sus enfermedades;

  4. Y toda la multitud procuraba tocarle; porque poder salía de Él, y sanaba a todos.

  5. Y alzando Él sus ojos hacia sus discípulos, decía: Bienaventurados [vosotros] los pobres; porque vuestro es el reino de Dios.

  6. Bienaventurados seréis, cuando los hombres os aborrecieren, y cuando os apartaren [de sí], y os vituperaren, y desecharen vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del Hombre.

  7. Pero a vosotros los que oís, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen;

  8. Amad, pues, a vuestros enemigos, y haced bien, y prestad, no esperando nada a cambio; y vuestro galardón será grande, y seréis hijos del Altísimo; porque Él es benigno para con los ingratos y malos.

  9. Y les dijo una parábola: ¿Puede el ciego guiar al ciego? ¿No caerán ambos en el hoyo?

  10. ¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?

  11. Todo aquel que viene a mí, y oye mis palabras, y las hace, os enseñaré a quién es semejante:

  12. Y cuando acabó todas sus palabras a oídos del pueblo, entró en Capernaúm.

  13. Y cuando oyó de Jesús, le envió unos ancianos de los judíos, rogándole que viniese y sanase a su siervo.

  14. Y viniendo ellos a Jesús, en seguida le rogaron, diciéndole: Es digno de que le concedas esto;

  15. Entonces Jesús fue con ellos. Y cuando ya no estaban lejos de su casa, el centurión le envió unos amigos, diciéndole: Señor, no te molestes, pues no soy digno de que entres bajo mi techo;

  16. por lo que ni siquiera me tuve por digno de venir a ti; mas di la palabra, y mi siervo será sano.

  17. Al oír esto, Jesús se maravilló de él, y volviéndose, dijo a la gente que le seguía: Os digo que ni aun en Israel he hallado tanta fe.

  18. Y aconteció el siguiente día, que Él iba a la ciudad que se llama Naín, e iban con Él muchos de sus discípulos, y una gran multitud.

  19. Y cuando llegó cerca de la puerta de la ciudad, he aquí que llevaban a enterrar a un difunto, hijo único de su madre, la cual también era viuda; y había con ella mucha gente de la ciudad.

  20. Y cuando el Señor la vio, se compadeció de ella, y le dijo: No llores.

  21. Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban, se detuvieron. Y dijo: Joven, a ti digo: Levántate.

  22. Entonces se incorporó el que había muerto, y comenzó a hablar. Y lo dio a su madre.

  23. Y esta fama de Él salió por toda Judea, y por toda la región de alrededor.

  24. Y llamó Juan a dos de sus discípulos, y [los] envió a Jesús, para preguntarle: ¿Eres tú Aquél que había de venir, o esperaremos a otro?

  25. Y cuando los hombres vinieron a Él, dijeron: Juan el Bautista nos ha enviado a ti, para preguntarte: ¿Eres tú Aquél que había de venir, o esperaremos a otro?