God
Versículos que mencionan a God
¿No he de castigar por esto? dice Jehová; ¿y de tal nación no se vengará mi alma?
los profetas profetizaron mentira, y los sacerdotes dirigían por su propia mano; y mi pueblo así lo quiso. ¿Qué, pues, haréis al final de esto?
A [mujer] hermosa y delicada comparé a la hija de Sión.
Porque así dice Jehová de los ejércitos: Cortad árboles, y levantad baluarte junto a Jerusalén; ésta [es] la ciudad que toda ella ha de ser castigada; toda ella [está] llena de violencia.
Como la fuente nunca cesa de manar sus aguas, así ella nunca cesa de manar su maldad; injusticia y robo se oye en ella; continuamente en mi presencia, enfermedad y herida.
Corrígete, Jerusalén, para que no se aparte mi alma de ti, para que no te convierta en desierto, en tierra inhabitada.
Así dice Jehová de los ejércitos: Del todo rebuscarán como a vid al remanente de Israel; vuelve tu mano como vendimiador a los cestos.
¿A quién debo de hablar y amonestar, para que oigan? He aquí que sus oídos [son] incircuncisos, y no pueden escuchar; he aquí que la palabra de Jehová les es cosa vergonzosa, no la aman.
Por tanto, estoy lleno de la ira de Jehová, cansado estoy de contenerme; la derramaré sobre los niños en la calle, y sobre la reunión de los jóvenes juntamente; porque el marido también será preso con la esposa, el viejo con el lleno de días.
Y sus casas serán traspasadas a otros, [sus] heredades y también sus esposas; porque extenderé mi mano sobre los moradores de la tierra, dice Jehová.
Y curan el quebrantamiento [de la hija] de mi pueblo con liviandad, diciendo: Paz, paz; y no [hay] paz.
¿Se han avergonzado de haber hecho abominación? Ciertamente no se han avergonzado, ni siquiera se han ruborizado; por tanto, caerán entre los que caigan; cuando los castigue, caerán, dice Jehová.
Así dice Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál [es] el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. Mas dijeron: No andaremos.
Puse también atalayas sobre vosotros, [que dijesen]: Escuchad el sonido de la trompeta. Y dijeron ellos: No escucharemos.
Oye, tierra. He aquí yo traigo mal sobre este pueblo, el fruto de sus pensamientos; porque no atendieron a mis palabras, y aborrecieron mi ley.
¿Para qué viene a mí este incienso de Seba, y la caña olorosa de tierra lejana? Vuestros holocaustos no [son] aceptables, ni vuestros sacrificios me agradan.
Por tanto, Jehová dice esto: He aquí yo pongo a este pueblo piedras de tropiezo, y caerán en ellas los padres y los hijos juntamente, el vecino y su compañero perecerán.
Así dice Jehová: He aquí que viene pueblo de la tierra del norte, y una nación grande se levantará de los confines de la tierra.
Hija de mi pueblo, cíñete de cilicio, y revuélcate en ceniza; haz luto [como por] hijo único, llanto de amarguras; porque pronto vendrá sobre nosotros el destructor.
Por fortaleza te he puesto en mi pueblo [y] por torre; conocerás pues, y examinarás el camino de ellos.
Plata desechada los llamarán, porque Jehová los desechó.
Palabra de Jehová que vino a Jeremías, diciendo:
Ponte a la puerta de la casa de Jehová, y predica allí esta palabra, y di: Oíd palabra de Jehová, todo Judá, los que entráis por estas puertas para adorar a Jehová.
Así dice Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Mejorad vuestros caminos y vuestras obras, y os haré morar en este lugar.
No confiéis en palabras de mentira, diciendo: Templo de Jehová, templo de Jehová, templo de Jehová [es] éste.