God
Versículos que mencionan a God
Por tanto, así dice Jehová acerca del rey de Asiria: No entrará en esta ciudad, ni lanzará saeta en ella; no vendrá delante de ella con escudo, ni levantará baluarte contra ella.
Por el camino que vino, volverá, y no entrará en esta ciudad, dice Jehová:
Pues yo ampararé a esta ciudad para salvarla por amor de mí mismo, y por amor de David mi siervo.
Y salió el ángel de Jehová, e hirió a ciento ochenta y cinco mil en el campamento de los asirios; y cuando se levantaron por la mañana, he aquí que todo [era] cuerpos de muertos.
En aquellos días Ezequías enfermó de muerte. Y vino a él el profeta Isaías, hijo de Amoz, y le dijo: Jehová dice así: Pon tu casa en orden, porque morirás, y no vivirás.
Entonces Ezequías volvió su rostro a la pared, e hizo oración a Jehová.
Y dijo: Oh Jehová, te ruego que te acuerdes ahora que he andado delante de ti en verdad y con íntegro corazón, y que he hecho [lo que ha sido] agradable delante de tus ojos. Y lloró Ezequías con gran lloro.
Entonces vino palabra de Jehová a Isaías, diciendo:
Ve, y di a Ezequías: Jehová Dios de David tu padre dice así: He oído tu oración, y he visto tus lágrimas; he aquí que yo añado a tus días quince años.
Y te libraré a ti y a esta ciudad de la mano del rey de Asiria; y a esta ciudad ampararé.
Y esto te [será] señal de parte de Jehová, que Jehová hará esto que ha dicho:
He aquí que yo haré retroceder la sombra de los grados, que ha descendido por el sol en el reloj de Acaz, diez grados. Y el sol retrocedió diez grados atrás, por los cuales había ya descendido.
Dije: No veré a Jehová, a Jehová en la tierra de los vivientes: Ya no veré más hombre con los moradores del mundo.
Mi morada ha sido movida y traspasada de mí, como tienda de pastor. Como el tejedor corté mi vida; me cortará con la enfermedad; me consumirás entre el día y la noche.
Contaba yo hasta la mañana. Como un león molió todos mis huesos: De la mañana a la noche me acabarás.
Como la grulla y como la golondrina me quejaba; Gemía como la paloma; mis ojos se cansaron [de mirar] hacia arriba: Jehová, violencia padezco; fortaléceme.
¿Qué diré? El que me lo dijo, Él mismo lo ha hecho. Andaré humildemente en la amargura de mi alma, todos mis años.
Oh Señor, por estas cosas [el hombre] vive, y en todas estas cosas está la vida de mi espíritu; Tú pues, me restablecerás, y harás que yo viva.
He aquí amargura grande me sobrevino en la paz; pero por amor a mi alma tú [la libraste] del hoyo de corrupción; porque echaste tras tus espaldas todos mis pecados.
Porque el sepulcro no te exaltará, [ni] te alabará la muerte; ni los que descienden a la fosa esperarán tu verdad.
El que vive, el que vive, éste te alabará, como yo hoy: El padre dará a conocer tu verdad a sus hijos.
Jehová [estaba listo] para salvarme; por tanto cantaremos mis cantos en la casa de Jehová todos los días de nuestra vida.
También había dicho Ezequías: ¿Qué señal tendré de que subiré a la casa de Jehová?
Entonces dijo Isaías a Ezequías: Oye palabra de Jehová de los ejércitos:
He aquí, vienen días en que será llevado a Babilonia todo lo que [hay] en tu casa, y lo que tus padres han atesorado hasta hoy; ninguna cosa quedará, dice Jehová.