Salmos 17
Ruego por una audiencia justa 1–5
1
«Oración de David» Oye, oh Jehová, justicia; está atento a mi clamor; escucha mi oración hecha de labios sin engaño.
2
De delante de tu rostro salga mi juicio; vean tus ojos la rectitud.
3
Tú has probado mi corazón, [me] has visitado de noche; me has puesto a prueba, y nada hallaste; me he propuesto que mi boca no ha de propasarse.
4
En cuanto a las obras de los hombres, por la palabra de tus labios yo me he guardado de las sendas de los violentos.
5
Sustenta mis pasos en tus caminos, para que mis pies no resbalen.
Confianza en la protección de Dios 6–9
6
Yo te he invocado, porque tú me oirás, oh Dios: Inclina a mí tu oído, escucha mi palabra.
7
Muestra tus maravillosas misericordias, tú que con tu diestra salvas a los que [en ti] confían de los que se levantan [contra ellos].
8
Guárdame como a la niña de tu ojo, escóndeme bajo la sombra de tus alas,
9
de la vista de los malos que me oprimen, de mis enemigos mortales que me rodean.
La arrogancia de los adversarios 10–12
10
Encerrados están con su grosura; con su boca hablan soberbiamente.
11
Ahora han cercado nuestros pasos; tienen puestos sus ojos para echarnos por tierra.
12
Como el león que desea hacer presa, como leoncillo que acecha en su escondite.
Súplica final y esperanza eterna 13–15
13
Levántate, oh Jehová; sal a su encuentro, póstrale; libra mi alma del malo con tu espada;
14
De los hombres con tu mano, oh Jehová, de los hombres del mundo, que tienen su porción en esta vida, y cuyo vientre llenas de tu tesoro; sacian a sus hijos, y dejan el resto a sus pequeños.
15
En cuanto a mí, yo en justicia veré tu rostro; quedaré satisfecho cuando despierte a tu semejanza.
Texto bíblico: Reina Valera Gómez · Copyright © 2004, 2010, 2023 Dr. Humberto Gómez Caballero
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