Lamentaciones 3:32-56
32
antes bien, si aflige, también se compadece según la multitud de sus misericordias.
33
Porque no aflige ni acongoja de su corazón a los hijos de los hombres.
34
Desmenuzar bajo de sus pies a todos los encarcelados de la tierra,
35
hacer apartar el derecho del hombre ante la presencia del Altísimo,
36
trastornar al hombre en su causa, el Señor no lo aprueba.
37
¿Quién [será] aquel que diga, que vino algo que el Señor no mandó?
38
¿De la boca del Altísimo no sale lo malo y lo bueno?
39
¿Por qué murmura el hombre viviente, el hombre en su pecado?
40
Escudriñemos nuestros caminos, y busquemos, y volvámonos a Jehová.
41
Levantemos nuestros corazones con las manos a Dios en los cielos.
42
Nosotros nos hemos rebelado, y fuimos desleales; tú no perdonaste.
43
Desplegaste la ira, y nos perseguiste; mataste, no perdonaste.
44
Te cubriste de nube, para que no pasase la oración nuestra.
45
Nos has vuelto escoria y abominación en medio de los pueblos.
46
Todos nuestros enemigos abrieron contra nosotros su boca.
47
Temor y lazo nos han sobrevenido, asolamiento y quebranto.
48
Ríos de aguas derraman mis ojos, por el quebrantamiento de la hija de mi pueblo.
49
Mis ojos destilan, y no cesan, porque no hay alivio,
50
hasta que Jehová mire y vea desde los cielos.
51
Mis ojos contristaron mi corazón, por todas las hijas de mi ciudad.
52
Mis enemigos me dieron caza como a ave, sin haber por qué.
53
Ataron mi vida en mazmorra, pusieron piedra sobre mí.
54
Aguas cubrieron mi cabeza; yo dije: Muerto soy.
55
Invoqué tu nombre, oh Jehová, desde la cárcel profunda.
56
Oíste mi voz; no escondas tu oído a mi suspiro, a mi clamor.
Texto bíblico: Reina Valera Gómez · Copyright © 2004, 2010, 2023 Dr. Humberto Gómez Caballero
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