1 Samuel 14:30-52
30
¿Cuánto más si el pueblo hubiera hoy comido del despojo de sus enemigos que halló? ¿No se habría hecho ahora mayor estrago en los filisteos?
31
E hirieron aquel día a los filisteos desde Micmas hasta Ajalón; y el pueblo estaba muy cansado.
32
Y el pueblo se lanzó sobre el despojo, y tomaron ovejas y bueyes y becerros, y [los] mataron en tierra, y el pueblo comió con sangre.
33
Y se lo dijeron a Saúl, diciendo: El pueblo peca contra Jehová comiendo con sangre. Y él dijo: Vosotros habéis prevaricado; rodadme ahora acá una piedra grande.
34
Además dijo Saúl: Esparcíos por el pueblo, y decidles que me traigan cada uno su buey, y cada cual su oveja, y degolladlos aquí, y comed; y no pecaréis contra Jehová comiendo con sangre. Y trajo todo el pueblo cada cual su buey aquella noche, y [los] degollaron allí.
35
Y edificó Saúl altar a Jehová. Éste fue el primer altar que él edificó a Jehová.
36
Y dijo Saúl: Descendamos de noche contra los filisteos, y los saquearemos hasta la mañana, y no dejaremos de ellos ninguno. Y ellos dijeron: Haz lo que bien te pareciere. Dijo luego el sacerdote: Acerquémonos aquí a Dios.
37
Y Saúl consultó a Dios: ¿Descenderé tras los filisteos? ¿Los entregarás en mano de Israel? Mas Jehová no le dio respuesta aquel día.
38
Entonces dijo Saúl: Acercaos acá todos los principales del pueblo; y sabed y mirad por quién ha sido hoy este pecado;
39
porque vive Jehová, que salva a Israel, que si fuere en mi hijo Jonatán, él morirá de cierto. Y no [hubo] en todo el pueblo quien le respondiese.
40
Dijo luego a todo Israel: Vosotros estaréis a un lado, y yo y Jonatán, mi hijo, estaremos al otro lado. Y el pueblo respondió a Saúl: Haz lo que bien te pareciere.
41
Entonces dijo Saúl a Jehová Dios de Israel: Da [suerte] perfecta. Y fueron tomados Jonatán y Saúl, y el pueblo salió libre.
42
Y Saúl dijo: Echad [suertes] entre mí y Jonatán mi hijo. Y fue tomado Jonatán.
43
Entonces Saúl dijo a Jonatán: Declárame qué has hecho. Y Jonatán se lo declaró, y dijo: Cierto que gusté con la punta de la vara que traía en mi mano, un poco de miel; ¿y he aquí he de morir?
44
Y Saúl respondió: Así me haga Dios y así me añada, que sin duda morirás, Jonatán.
45
Mas el pueblo dijo a Saúl: ¿Ha de morir Jonatán, el que ha hecho esta gran salvación en Israel? No será así. Vive Jehová, que no ha de caer un cabello de su cabeza en tierra, pues que ha obrado hoy con Dios. Así libró el pueblo a Jonatán, para que no muriese.
46
Y Saúl dejó de seguir a los filisteos; y los filisteos se fueron a su lugar.
47
Y ocupando Saúl el reino sobre Israel, hizo guerra a todos sus enemigos alrededor: contra Moab, contra los hijos de Amón, contra Edom, contra los reyes de Soba, y contra los filisteos; y a dondequiera que se volvía era vencedor.
48
Y reunió un ejército, e hirió a Amalec, y libró a Israel de mano de los que lo saqueaban.
49
Y los hijos de Saúl fueron Jonatán, Isúi, y Malquisúa. Y [éstos eran] los nombres de sus dos hijas; el nombre de la mayor, Merab, y el de la menor, Mical.
50
Y el nombre de la esposa de Saúl [era] Ahinoam, hija de Ahimaas. Y el nombre del general de su ejército [era] Abner, hijo de Ner, tío de Saúl.
51
Porque Cis, padre de Saúl, y Ner, padre de Abner, [fueron] hijos de Abiel.
52
Y la guerra fue fuerte contra los filisteos todo el tiempo de Saúl; y cuando Saúl veía algún hombre valiente o algún hombre esforzado, lo juntaba consigo.
Texto bíblico: Reina Valera Gómez · Copyright © 2004, 2010, 2023 Dr. Humberto Gómez Caballero
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