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Versículos bíblicos sobre Calf
Versículos clave
Y habiendo tomado consejo, hizo el rey dos becerros de oro, y dijo al pueblo: Bastante habéis subido a Jerusalén; he aquí tus dioses, oh Israel, que te hicieron subir de la tierra de Egipto.
Y el uno lo puso en Betel, y el otro lo puso en Dan.
Y esto fue ocasión de pecado; porque el pueblo iba [a adorar] delante de uno, [aun] hasta Dan.
Hizo también la casa de los lugares altos, e hizo sacerdotes de la clase baja del pueblo, que no eran de los hijos de Leví.
Entonces instituyó Jeroboam fiesta solemne en el mes octavo, a los quince del mes, conforme a la fiesta solemne que se celebraba en Judá; y sacrificó sobre el altar. Así hizo en Betel, ofreciendo sacrificio a los becerros que había hecho. Y estableció en Betel a los sacerdotes de los lugares altos que él había edificado.
Sacrificó, pues, sobre el altar que él había hecho en Betel, a los quince del mes octavo, el mes que él había inventado de su propio corazón; e hizo fiesta a los hijos de Israel, y subió al altar para quemar incienso.
Y he aquí que un varón de Dios por palabra de Jehová vino de Judá a Betel; y estando Jeroboam junto al altar para quemar incienso,
clamó contra el altar por palabra de Jehová, y dijo: Altar, altar, así dice Jehová: He aquí que a la casa de David nacerá un hijo, llamado Josías, el cual sacrificará sobre ti a los sacerdotes de los lugares altos que queman sobre ti incienso; y sobre ti quemarán huesos de hombres.
Y aquel mismo día dio una señal, diciendo: Ésta [es] la señal de que Jehová ha hablado; he aquí que el altar se quebrará, y la ceniza que [está] sobre él se derramará.
Y sucedió que cuando el rey Jeroboam oyó la palabra del varón de Dios, que había clamado contra el altar de Betel, extendiendo su mano desde el altar, dijo: ¡Prendedle! Mas la mano que había extendido contra él, se le secó, de manera que no pudo volverla hacia sí.
Y el altar se rompió, y se derramó la ceniza del altar, conforme a la señal que el varón de Dios había dado por palabra de Jehová.
Igualmente el altar que [estaba] en Betel, y el lugar alto que había hecho Jeroboam, hijo de Nabat, el que hizo pecar a Israel, aquel altar y el lugar alto destruyó; y quemó el lugar alto, y lo hizo polvo, y puso fuego a la imagen de Asera.
Y se volvió Josías, y viendo los sepulcros que [estaban] allí en el monte, envió y sacó los huesos de los sepulcros, y los quemó sobre el altar para contaminarlo, conforme a la palabra de Jehová que había profetizado el varón de Dios, el cual había anunciado estas cosas.
Y después dijo: ¿Qué monumento [es] éste que veo? Y los de la ciudad le respondieron: Éste [es] el sepulcro del varón de Dios que vino de Judá, y profetizó estas cosas que tú has hecho sobre el altar de Betel.
Y él dijo: Dejadlo; ninguno mueva sus huesos; y así fueron preservados sus huesos, y los huesos del profeta que había venido de Samaria.
Y todas las casas de los lugares altos que [estaban] en las ciudades de Samaria, las cuales habían hecho los reyes de Israel para provocar a ira [al Señor], las quitó también Josías, e hizo de ellas como había hecho en Betel.
Mató además sobre los altares a todos los sacerdotes de los lugares altos que allí [estaban], y quemó sobre ellos huesos de hombres, y volvió a Jerusalén.
Tu becerro, oh Samaria, te hizo alejar; se encendió mi enojo contra ellos, hasta que no pudieron alcanzar inocencia.
Porque de Israel [es], y artífice lo hizo; que no es Dios; por lo que en pedazos será deshecho el becerro de Samaria.
Por las becerras de Betaven serán atemorizados los moradores de Samaria; porque su pueblo lamentará a causa del becerro, y sus sacerdotes que en él se regocijaban por su gloria, la cual será disipada.
Y aun será él llevado a Asiria [como] presente al rey Jareb: Efraín será avergonzado, e Israel se avergonzará de su propio consejo.