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Versículos bíblicos sobre Babylon
Versículos clave
Y dijo el rey a Aspenaz, príncipe de sus eunucos, que trajese de los hijos de Israel, del linaje real de los príncipes,
muchachos en quienes no [hubiese] tacha alguna, y de buen parecer, e instruidos en toda sabiduría, y sabios en ciencia, y de buen entendimiento, e idóneos para estar en el palacio del rey; y que les enseñase las letras y la lengua de los caldeos.
Y el rey les señaló una porción para cada día de la comida del rey y del vino que él bebía; y que los criase tres años, para que al fin de ellos estuviesen delante del rey.
Y estaban entre ellos, de los hijos de Judá, Daniel, Ananías, Misael y Azarías;
a los cuales el príncipe de los eunucos puso nombres. A Daniel llamó Beltsasar; y a Ananías, Sadrac; y a Misael, Mesac; y a Azarías, Abed-nego.
El rey Belsasar hizo un gran banquete a mil de sus príncipes, y en presencia de los mil bebía vino.
Belsasar, con el gusto del vino, mandó que trajesen los vasos de oro y de plata que Nabucodonosor, su padre, había traído del templo de Jerusalén; para que bebiesen en ellos el rey y sus príncipes, sus esposas y sus concubinas.
Entonces fueron traídos los vasos de oro que habían sido sacados del templo, la casa de Dios que [estaba] en Jerusalén, y bebieron en ellos el rey y sus príncipes, sus esposas y sus concubinas.
Espantosa [es] y terrible; de ella misma saldrá su derecho y su grandeza.
Y sus caballos serán más ligeros que leopardos, y más feroces que lobos nocturnos; y sus jinetes se multiplicarán; vendrán de lejos sus caballeros, y volarán como águila que se apresura a la comida.
Toda ella vendrá a la presa; sus rostros hacia adelante [como] el viento solano; y recogerá cautivos como arena.