God
Versículos que mencionan a God
Aquello que fue, ya es: y lo que ha de ser, fue ya; y Dios demanda lo que pasó.
Y dije yo en mi corazón: Al justo y al impío juzgará Dios; porque [hay] un tiempo para todo lo que se quiere y sobre todo lo que se hace.
Dije en mi corazón: En cuanto a la condición de los hijos de los hombres, que Dios los pruebe, para que ellos mismos vean que son semejantes a las bestias.
Cuando fueres a la casa de Dios, guarda tu pie; y acércate más para oír que para dar el sacrificio de los necios, porque no saben que hacen mal.
No te des prisa con tu boca, ni tu corazón se apresure a proferir palabra delante de Dios; porque Dios [está] en el cielo, y tú en la tierra; por tanto, sean pocas tus palabras.
Cuando a Dios hicieres promesa, no tardes en cumplirla; porque [Él] no se agrada de los insensatos. Cumple lo que prometes.
No sueltes tu boca para hacer pecar a tu carne; ni digas delante del ángel, que [fue] ignorancia. ¿Por qué harás que Dios se enoje a causa de tu voz, y que destruya la obra de tus manos?
Donde los sueños son en multitud, también lo [son] las vanidades y las muchas palabras; mas tú, teme a Dios.
Si opresión de pobres, y extorsión de derecho y de justicia vieres en la provincia, no te maravilles de ello; porque sobre el alto está mirando otro más alto, y uno más alto está sobre ellos.
He aquí, pues, el bien que yo he visto: Que [es] bueno comer y beber, y gozarse [uno] del bien de todo su trabajo con que se afana debajo del sol, todos los días de su vida que Dios le da; porque ésta [es] su porción.
Igualmente, a todo hombre a quien Dios le da riquezas y bienes, y le da también facultad para que coma de ellos y tome su porción y goce de su trabajo. Esto [es] don de Dios.
Porque no se acordará mucho de los días de su vida; pues Dios le responderá con alegría de su corazón.
Un hombre a quien Dios da riquezas, bienes y honra, y nada le falta de todo lo que su alma desea; mas Dios no le da facultad de comer de ello, sino que los extraños se lo comen. Esto [es] vanidad y penosa enfermedad.
El que es, ya su nombre ha sido nombrado; y se sabe que [es] hombre, y que no podrá contender con Aquél que es más poderoso que él.
Considera la obra de Dios; porque ¿quién podrá enderezar lo que Él torció?
En el día del bien goza del bien; y en el día del mal considera. Dios también hizo esto delante de lo otro, para que el hombre no descubra nada después de él.
Bueno [es] que tomes esto, y también de esto otro no apartes tu mano; porque el que teme a Dios, saldrá con todo.
Y he hallado más amarga que la muerte a la mujer cuyo corazón [es] lazos y redes, y sus manos son [como] ataduras. El que agrada a Dios escapará de ella; mas el pecador será apresado por ella.
He aquí, solamente esto he hallado; que Dios hizo al hombre recto, mas ellos buscaron muchas imaginaciones.
Yo [te aconsejo] que guardes el mandamiento del rey y la palabra del juramento de Dios.
Bien que el pecador haga mal cien veces, y sus [días] le sean prolongados, con todo yo también sé que los que a Dios temen tendrán bien, los que temen ante su presencia;
Pero no le irá bien al impío, ni le serán prolongados [sus] días, [que son] como sombra; por cuanto no teme ante la presencia de Dios.
Por tanto, alabé yo la alegría; pues el hombre no tiene mejor bien debajo del sol, que comer y beber y alegrarse; y que esto le quede de su trabajo los días de su vida que Dios le concede debajo del sol.
Y he visto todas las obras de Dios, que el hombre no puede alcanzar la obra que debajo del sol se hace; por mucho que se afane el hombre buscándola, no la hallará: aunque diga el sabio que la sabe, no por eso podrá alcanzarla.
Ciertamente he dado mi corazón a todas estas cosas, para declarar todo esto; que los justos y los sabios, y sus obras, están en la mano de Dios; y que no saben los hombres ni el amor ni el odio; todo [está] delante de ellos.