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Versículos bíblicos sobre Unfruitfulness

18 versículos · 1 aspecto

Versículos clave

  1. La había cercado y despedregado y plantado de vides escogidas; había edificado en medio de ella una torre, y hecho también en ella un lagar; y esperaba que diese uvas, y dio uvas silvestres.

  2. Y ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado en el fuego.

  3. Todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado en el fuego.

  4. Y cuando sembraba, parte [de la semilla] cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron.

  5. Y parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó luego, porque no tenía profundidad de tierra;

  6. Pero cuando salió el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó.

  7. Y parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron, y la ahogaron.

  8. Y viendo una higuera cerca del camino, vino a ella, y no halló nada en ella, sino hojas solamente, y le dijo: Nunca más nazca fruto de ti, por siempre. Y al instante se secó la higuera.

  9. Y viéndolo los discípulos, se maravillaron y decían: ¡Cómo es que tan pronto se secó la higuera!

  10. Y viendo de lejos una higuera que tenía hojas, vino a ver si quizá hallaría en ella algo; y cuando vino a ella, nada halló sino hojas, porque no era tiempo de higos.

  11. Y ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado en el fuego.

  12. Dijo también esta parábola: Un [hombre] tenía una higuera plantada en su viña, y vino a buscar fruto en ella, y no lo halló.

  13. Y dijo al viñador: He aquí estos tres años he venido a buscar fruto en esta higuera, y no lo hallo; córtala, ¿para qué ocupa aún la tierra?

  14. Él entonces respondiendo, le dijo: Señor, déjala aún este año, hasta que cave a su alrededor, y la estercole.

  15. Y si da fruto, [bien]; y si no, la cortarás después.

  16. Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quita; y todo aquel que lleva fruto, lo limpia, para que lleve más fruto.

  17. Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto de sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.

  18. Si alguno no permanece en mí, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y [los] echan en el fuego, y arden.