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Versículos bíblicos sobre Peter

292 versículos · 35 aspectos

Versículos clave

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  1. y después de amenazarles más, [y] no hallando nada de qué castigarles, les dejaron ir por causa del pueblo; porque todos glorificaban a Dios por lo que había sido hecho.

  2. Porque el hombre en quien había sido hecho este milagro de sanidad, tenía más de cuarenta años.

  3. Y puestos en libertad, vinieron a los suyos y contaron todo lo que los príncipes de los sacerdotes y los ancianos les habían dicho.

  4. Pero un varón llamado Ananías, con Safira su esposa, vendió una heredad,

  5. y retuvo [parte] del precio, sabiéndolo también su esposa; y trayendo una parte, la puso a los pies de los apóstoles.

  6. Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué ha llenado Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y te quedases con [parte] del precio de la heredad?

  7. Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios.

  8. Entonces Ananías, oyendo estas palabras, cayó y expiró. Y vino gran temor sobre todos los que lo oyeron.

  9. Y levantándose los jóvenes, lo envolvieron, y sacándolo, lo sepultaron.

  10. Y pasado un lapso como de tres horas, entró también su esposa, no sabiendo lo que había acontecido.

  11. Entonces Pedro le dijo: Dime, ¿vendisteis en tanto la heredad? Y ella dijo: Sí, en tanto.

  12. Y Pedro le dijo: ¿Por qué os pusisteis de acuerdo para tentar al Espíritu del Señor? He aquí a la puerta los pies de los que han sepultado a tu marido, y te sacarán a ti.

  13. Y al instante cayó a los pies de él, y expiró; y entrando los jóvenes, la hallaron muerta; y la sacaron, y la sepultaron junto a su marido.

  14. Y vino gran temor sobre toda la iglesia, y sobre todos los que oyeron estas cosas.

  15. Entonces se levantó el sumo sacerdote y todos los que estaban con él, que es la secta de los saduceos, y se llenaron de celos;

  16. y echaron mano a los apóstoles y los pusieron en la cárcel pública.

  17. Mas el ángel del Señor abrió de noche las puertas de la cárcel, y sacándolos, dijo:

  18. Id, y puestos en pie en el templo, hablad al pueblo todas las palabras de esta vida.

  19. Y habiendo oído [esto], entraron de mañana en el templo, y enseñaban. Entre tanto, vinieron el sumo sacerdote y los que estaban con él, y convocaron al concilio y a todos los ancianos de los hijos de Israel, y enviaron a la cárcel para que fuesen traídos.

  20. Pero cuando llegaron los oficiales, y no los hallaron en la cárcel, volvieron y dieron aviso,

  21. diciendo: De cierto, la cárcel hemos hallado cerrada con toda seguridad, y los guardas afuera de pie ante las puertas; pero cuando abrimos, a nadie hallamos dentro.

  22. Y cuando oyeron estas palabras el sumo sacerdote y el magistrado del templo y los príncipes de los sacerdotes, dudaban en qué vendría a parar aquello.

  23. Y viniendo uno, les dio la noticia, diciendo: He aquí, los varones que echasteis en la cárcel están en el templo, y enseñan al pueblo.

  24. Entonces fue el magistrado con los oficiales, y los trajo sin violencia; porque temían ser apedreados por el pueblo.

  25. Y cuando los trajeron, los presentaron ante el concilio, y el sumo sacerdote les preguntó,