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Versículos bíblicos sobre Angel (1): Ministrant to the righteous

18 versículos · 4 aspectos

Versículos sobre Ministrant to the righteous

  1. Y echándose debajo del enebro, se quedó dormido. Y he aquí luego un ángel le tocó, y le dijo: Levántate, come.

  2. Entonces él miró, y he aquí a su cabecera una torta cocida sobre las ascuas, y un vaso de agua: y comió y bebió y se volvió a dormir.

  3. Y volviendo el ángel de Jehová la segunda vez, le tocó y le dijo: Levántate y come, porque la jornada es muy grande para ti.

  4. Se levantó, pues, y comió y bebió; y con la fortaleza de aquella comida caminó cuarenta días y cuarenta noches, hasta el monte de Dios, Horeb.

  5. Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos;

  6. en [sus] manos te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra.

  7. porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden;

  8. y: En [sus] manos te sostendrán, para que no tropieces tu pie en piedra.

  9. Mas el ángel del Señor abrió de noche las puertas de la cárcel, y sacándolos, dijo:

  10. Id, y puestos en pie en el templo, hablad al pueblo todas las palabras de esta vida.

  11. Éste vio claramente en visión, como a la hora novena del día, al Ángel de Dios que entraba a [donde] él [estaba] y le decía: Cornelio.

  12. Y mirándole, tuvo miedo, y dijo: ¿Qué es, Señor? Y le dijo: Tus oraciones y tus limosnas han subido como un memorial delante de Dios.

  13. Envía, pues, ahora hombres a Jope, y haz venir a Simón, que tiene por sobrenombre Pedro.

  14. Éste posa en casa de cierto Simón, curtidor, que tiene su casa junto al mar; él te dirá lo que debes hacer.

  15. Y he aquí, el ángel del Señor vino, y una luz resplandeció en la cárcel; y golpeando a Pedro en el costado, le despertó, diciendo: Levántate pronto. Y las cadenas se le cayeron de las manos.

  16. Y le dijo el ángel: Cíñete, y átate tus sandalias. Y lo hizo así. Y le dijo: Envuélvete en tu manto, y sígueme.

  17. Y saliendo, le seguía; y no sabía que era verdad lo que hacía el ángel, sino que pensaba que veía visión.

  18. Y cuando pasaron la primera y la segunda guardia, llegaron a la puerta de hierro que conduce a la ciudad, la cual se les abrió por sí misma; y salieron y pasaron una calle, y en seguida el ángel se apartó de él.