God
Versículos que mencionan a God
Temed a Jehová, vosotros sus santos; porque nada falta a los que le temen.
Los leoncillos necesitan, y tienen hambre; pero los que buscan a Jehová, no tendrán falta de ningún bien.
Venid, hijos, oídme; el temor de Jehová os enseñaré.
Los ojos de Jehová están sobre los justos, y [atentos] sus oídos al clamor de ellos.
La ira de Jehová contra los que hacen mal, para cortar de la tierra la memoria de ellos.
Claman [los justos], y Jehová [los] oye, y los libra de todas sus angustias.
Cercano [está] Jehová a los quebrantados de corazón; y salvará a los contritos de espíritu.
Muchas [son] las aflicciones del justo; pero de todas ellas lo librará Jehová.
Jehová redime el alma de sus siervos; y no serán desolados cuantos en Él confían.
«[Salmo] de David» Disputa, oh Jehová, con los que contra mí contienden; pelea con los que combaten contra mí.
Sean como el tamo delante del viento; y el ángel de Jehová los acose.
Sea su camino oscuro y resbaladizo; y el ángel de Jehová los persiga.
Y mi alma se alegrará en Jehová; Se regocijará en su salvación.
Todos mis huesos dirán: Jehová, ¿quién como tú, que libras al afligido del más fuerte que él, y al pobre y menesteroso del que lo despoja?
Señor, ¿hasta cuándo verás esto? Rescata mi alma de sus destrucciones, mi ser de los leones.
Te confesaré en grande congregación; te alabaré entre numeroso pueblo.
Tú lo has visto, oh Jehová; no calles: Señor, no te alejes de mí.
Muévete y levántate para mi juicio, para mi causa, Dios mío y Señor mío.
Júzgame conforme a tu justicia, Jehová Dios mío; y no se alegren de mí.
Canten y alégrense los que están a favor de mi justa causa, y digan siempre: Sea exaltado Jehová, que se complace en la prosperidad de su siervo.
Y mi lengua hablará de tu justicia, y de tu loor todo el día.
«Al Músico principal: [Salmo] de David, siervo del Señor» La iniquidad del impío me dice al corazón: No hay temor de Dios delante de sus ojos.
Hasta los cielos oh Jehová, es tu misericordia; tu fidelidad [alcanza] hasta las nubes.
Tu justicia [es] como los montes de Dios, tus juicios abismo grande: Oh Jehová, al hombre y al animal conservas.
¡Cuán preciosa, oh Dios, es tu misericordia! Por eso los hijos de los hombres se amparan bajo la sombra de tus alas.