God
Versículos que mencionan a God
En ti esperaron nuestros padres: Esperaron, y tú los libraste.
Clamaron a ti, y fueron librados; confiaron en ti, y no fueron avergonzados.
Confió en Jehová, líbrele Él; sálvele, puesto que en Él se complacía.
Pero tú [eres] el que me sacó del vientre; Me hiciste estar confiado [desde que estaba] a los pechos de mi madre.
Sobre ti fui echado desde la matriz; desde el vientre de mi madre, tú [eres] mi Dios.
Se secó como un tiesto mi vigor, y mi lengua se pegó a mi paladar; y me has puesto en el polvo de la muerte.
Mas tú, oh Jehová, no te alejes; Fortaleza mía, apresúrate a socorrerme.
Sálvame de la boca del león, porque tú me has escuchado de los cuernos de los unicornios.
Anunciaré tu nombre a mis hermanos; en medio de la congregación te alabaré.
Los que teméis a Jehová, alabadle; glorificadle, simiente toda de Jacob; y temedle, vosotros, simiente toda de Israel.
Porque no menospreció ni abominó la aflicción del pobre, ni de él escondió su rostro; sino que cuando clamó a Él, le oyó.
De ti [será] mi alabanza en la gran congregación; mis votos pagaré delante de los que le temen.
Comerán los pobres, y serán saciados: Alabarán a Jehová los que le buscan: Vivirá vuestro corazón para siempre.
Se acordarán, y se volverán a Jehová todos los términos de la tierra; y adorarán delante de ti todas las familias de las naciones.
Porque de Jehová [es] el reino; y Él señorea sobre las naciones.
Comerán y adorarán todos los poderosos de la tierra; se postrarán delante de Él todos los que descienden al polvo, si bien ninguno puede conservar la vida de su propia alma.
La posteridad le servirá; Esto será contado del Señor por una generación.
Vendrán, y anunciarán su justicia a un pueblo que ha de nacer, le dirán que Él hizo [esto].
«Salmo de David.» Jehová es mi pastor; nada me faltará.
En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará.
Restaurará mi alma; me guiará por sendas de justicia por amor a su nombre.
Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno; porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
Aderezas mesa delante de mí, en presencia de mis angustiadores; unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.
Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida; y en la casa de Jehová moraré por largos días.
«Salmo de David» De Jehová es la tierra y su plenitud; el mundo y los que en él habitan.