El peligro de la inmoralidad sexual
26
Dame, hijo mío, tu corazón, y miren tus ojos por mis caminos.
27
Porque sima profunda [es] la ramera, y pozo angosto la extraña.
28
También ella, como ladrón, acecha, y multiplica entre los hombres los prevaricadores.
Texto bíblico: Reina Valera Gómez · Copyright © 2004, 2010, 2023 Dr. Humberto Gómez Caballero