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Juan 11:11-44

Juan 11:11-44

11
Estas cosas dijo Él; y después de esto les dijo: Nuestro amigo Lázaro duerme; mas yo voy a despertarle del sueño.
12
Dijeron entonces sus discípulos: Señor, si duerme, sano estará.
13
Pero esto decía Jesús de su muerte; y ellos pensaban que hablaba del reposar del sueño.
14
Y entonces Jesús les dijo claramente: Lázaro ha muerto;
15
y me alegro por vosotros, que yo no haya estado allí, para que creáis; mas vamos a él.
16
Dijo entonces Tomás, llamado el Dídimo, a sus condiscípulos: Vamos también nosotros, para que muramos con él.
17
Vino, pues, Jesús, y halló que hacía ya cuatro días que él [estaba] en el sepulcro.
18
Y Betania estaba cerca de Jerusalén como a quince estadios.
19
Y muchos de los judíos habían venido a Marta y a María, para consolarlas por su hermano.
20
Entonces Marta, cuando oyó que Jesús venía, salió a encontrarle; pero María se quedó sentada en casa.
21
Y Marta dijo a Jesús: Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.
22
Pero también sé ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará.
23
Jesús le dijo: Tu hermano resucitará.
24
Le dijo Marta: Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día postrero.
25
Jesús le dijo: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.
26
Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?
27
Ella le dijo: Sí, Señor, yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios que había de venir al mundo.
28
Y habiendo dicho esto, fue y llamó en secreto a María su hermana, diciendo: El Maestro está aquí y te llama.
29
Ella, oyéndolo, se levantó aprisa y vino a Él;
30
Porque Jesús aún no había llegado a la aldea, sino que estaba en aquel lugar donde Marta le había encontrado.
31
Entonces los judíos que estaban en casa con ella y la consolaban, cuando vieron que María se levantó aprisa y salió, la siguieron, diciendo: Va al sepulcro a llorar allí.
32
Y cuando María llegó a donde estaba Jesús, al verle, se postró a sus pies, diciéndole: Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.
33
Jesús entonces, al verla llorando, y a los judíos que habían venido con ella, también llorando, se conmovió en espíritu y se turbó,
34
y dijo: ¿Dónde le pusisteis? Le dijeron: Señor, ven y ve.
35
Jesús lloró.
36
Dijeron entonces los judíos: ¡Mirad cuánto le amaba!
37
Y algunos de ellos dijeron: ¿No podía Éste, que abrió los ojos al ciego, hacer también que éste no muriera?
38
Y Jesús, conmoviéndose otra vez en sí mismo, vino al sepulcro. Era una cueva, y tenía una piedra puesta encima.
39
Dijo Jesús: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que había muerto, le dijo: Señor, hiede ya, porque es de cuatro días.
40
Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?
41
Entonces quitaron la piedra de donde el muerto había sido puesto: Y Jesús alzando [sus] ojos, dijo: Padre, gracias te doy que me has oído.
42
Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la gente que está alrededor, para que crean que tú me has enviado.
43
Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven fuera!
44
Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas; y su rostro estaba envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadle, y dejadle ir.
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