Santiago 1:1-14
1
Jacobo, siervo de Dios y del Señor Jesucristo, a las doce tribus que están esparcidas, salud.
2
Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando cayereis en diversas pruebas;
3
sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.
4
Mas tenga la paciencia su obra perfecta, para que seáis perfectos y cabales, y que nada os falte.
5
Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.
6
Pero pida en fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es llevada por el viento y echada de una parte a otra.
7
No piense, pues, el tal hombre que recibirá cosa alguna del Señor.
8
El hombre de doble ánimo, es inconstante en todos sus caminos.
9
El hermano que es de humilde condición, regocíjese en su exaltación;
10
mas el que es rico, en su humillación; porque él pasará como la flor de la hierba.
11
Porque apenas se levanta el sol con ardor, y la hierba se seca, y la flor se cae, y perece su hermosa apariencia; así también se marchitará el rico en todos sus caminos.
12
Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando hubiere sido probado, recibirá la corona de vida, que el Señor ha prometido a los que le aman.
13
Cuando uno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado con el mal, ni Él tienta a nadie;
14
sino que cada uno es tentado cuando de su propia concupiscencia es atraído, y seducido.
Settings