Deuteronomio 33:1-19
1
Y esta es la bendición con la que Moisés, varón de Dios, bendijo a los hijos de Israel, antes de morir.
2
Y dijo: Jehová vino de Sinaí, y de Seir les esclareció; resplandeció del monte de Parán, y vino con diez mil santos; a su diestra la ley de fuego para ellos.
3
Sí, Él amó al pueblo; todos sus santos [están] en tu mano; y ellos se sientan a tus pies; [cada uno] recibirá de tus palabras.
4
Una ley nos mandó Moisés, la heredad de la congregación de Jacob.
5
Y fue rey en Jesurún, cuando se congregaron las cabezas del pueblo con las tribus de Israel.
6
Viva Rubén, y no muera; y no sean pocos sus varones.
7
Y esta es la bendición para Judá. Dijo así: Oye, oh Jehová, la voz de Judá, y tráelo a su pueblo; sus manos le basten, y sé tú su ayuda contra sus enemigos.
8
Y a Leví dijo: Tu Tumim y tu Urim, sean con tu varón santo a quien probaste en Masah, con quien luchaste en las aguas de Meriba;
9
El que dijo a su padre y a su madre: No los he visto; Y no reconoció a sus hermanos, ni conoció a sus propios hijos; Pues ellos guardaron tu palabra, y observaron tu pacto.
10
Ellos enseñarán tus juicios a Jacob, y tu ley a Israel; pondrán el incienso delante de ti, y el holocausto sobre tu altar.
11
Bendice, oh Jehová, lo que hicieren, y recibe con agrado la obra de sus manos; hiere los lomos de sus enemigos, y de los que lo aborrecieren; para que nunca se levanten.
12
Y de Benjamín dijo: El amado de Jehová habitará confiado cerca de Él; [Jehová] lo cubrirá siempre; Y entre sus hombros morará.
13
Y de José dijo: Bendita de Jehová [sea] su tierra, con lo mejor de los cielos, con el rocío, y con el abismo que está debajo.
14
Con los más preciosos frutos del sol, y con los más preciosos frutos de la luna,
15
con lo mejor de los montes antiguos y con lo precioso de los collados eternos,
16
y con lo más precioso de la tierra y su plenitud; y la gracia del que habitó en la zarza venga sobre la cabeza de José, y sobre la coronilla del consagrado de sus hermanos.
17
Su gloria [es como] la del primogénito de su toro, y sus cuernos, cuernos de unicornio; con ellos acorneará a los pueblos juntos hasta los confines de la tierra; y éstos [son] los diez millares de Efraín, y éstos los millares de Manasés.
18
Y de Zabulón dijo: Alégrate, Zabulón, cuando salieres: Y tú Isacar, en tus tiendas.
19
Llamarán a los pueblos al monte; allí ofrecerán sacrificios de justicia; por lo cual chuparán [de] la abundancia de los mares, y [de] los tesoros escondidos de la arena.
Texto bíblico: Reina Valera Gómez · Copyright © 2004, 2010, 2023 Dr. Humberto Gómez Caballero
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