Jesus
También conocido como: Jesus Christ, Immanuel, Emmanuel, Christ
Versículos que mencionan a Jesus
y también le dio autoridad de hacer juicio, por cuanto es el Hijo del Hombre.
No os maravilléis de esto; porque viene la hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz;
No puedo yo hacer nada de mí mismo; como oigo, juzgo; y mi juicio es justo; porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del Padre que me envió.
Si yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio no es verdadero.
Otro es el que da testimonio de mí; y sé que el testimonio que da de mí es verdadero.
Pero yo no recibo el testimonio de hombre; pero digo esto para que vosotros seáis salvos.
Mas yo tengo mayor testimonio que [el de] Juan; porque las obras que el Padre me dio que cumpliese, las mismas obras que yo hago, dan testimonio de mí, que el Padre me ha enviado.
Y el Padre mismo que me envió da testimonio de mí. Vosotros nunca habéis oído su voz, ni habéis visto su parecer,
y no tenéis su palabra morando en vosotros; porque al que Él envió, a Éste vosotros no creéis.
Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí.
Y no queréis venir a mí para que tengáis vida.
Gloria de los hombres no recibo.
Pero yo os conozco, que no tenéis amor de Dios en vosotros.
Yo he venido en el nombre de mi Padre, y no me recibís; si otro viniere en su propio nombre, a ése recibiréis.
No penséis que yo os acusaré delante del Padre; hay quien os acusa, Moisés, en quien vosotros confiáis.
Porque si hubieseis creído a Moisés, me creeríais a mí; porque de mí escribió él.
Pero si no creéis a sus escritos, ¿cómo creeréis a mis palabras?
Después de estas cosas, Jesús se fue al otro lado del mar de Galilea, que es de Tiberias.
Y le seguía gran multitud, porque veían sus milagros que hacía en los enfermos.
Y subió Jesús a un monte, y se sentó allí con sus discípulos.
Cuando Jesús alzó [sus] ojos, y vio una gran multitud que había venido a Él, dijo a Felipe: ¿De dónde compraremos pan para que coman éstos?
Pero esto decía para probarle; pues Él sabía lo que iba a hacer.
Felipe le respondió: Doscientos denarios de pan no les bastarían para que cada uno de ellos tome un poco.
Uno de sus discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro, le dijo:
Entonces Jesús dijo: Haced recostar los hombres. Y había mucha hierba en aquel lugar; y se recostaron, en número como de cinco mil varones.