God
Versículos que mencionan a God
Iré en la fortaleza del Señor Jehová: Haré mención de tu justicia, que es sólo tuya.
Oh Dios, me has enseñado desde mi juventud; y hasta ahora he manifestado tus maravillas.
Y aun hasta la vejez y las canas; oh Dios, no me desampares, hasta que muestre tu fortaleza a esta generación, y tu poder a todos los que han de venir.
Y tu justicia, oh Dios, hasta lo excelso; Tú has hecho grandes cosas. Oh Dios, ¿quién como tú?
Asimismo yo te alabaré con instrumento de salterio, oh Dios mío: tu verdad cantaré a ti con el arpa, oh Santo de Israel.
Mis labios se alegrarán cuando a ti cante, y mi alma, la cual redimiste.
Mi lengua hablará también de tu justicia todo el día; por cuanto fueron avergonzados, porque fueron confundidos los que mi mal procuraban.
«Para Salomón» Oh Dios, da tus juicios al rey, y tu justicia al hijo del rey.
Él juzgará a tu pueblo con justicia, y a tus afligidos con juicio.
Juzgará a los afligidos del pueblo, salvará los hijos del menesteroso, y quebrantará al violento.
Te temerán mientras duren el sol y la luna, de generación en generación.
Su nombre será para siempre, perpetuado será su nombre mientras dure el sol; y benditas serán en él todas las naciones; lo llamarán bienaventurado.
Bendito Jehová Dios, el Dios de Israel, sólo Él hace maravillas.
Y bendito [sea] su nombre glorioso para siempre; y toda la tierra sea llena de su gloria. Amén y amén.
«Salmo de Asaf.» Ciertamente bueno [es] Dios a Israel, a los limpios de corazón.
Por eso su pueblo vuelve aquí, y aguas de abundancia son extraídas para ellos.
Y dicen: ¿Cómo sabe Dios? ¿Y hay conocimiento en el Altísimo?
hasta que entré en el santuario de Dios, [entonces] entendí la postrimería de ellos.
Ciertamente los has puesto en deslizaderos; en asolamientos los harás caer.
Como sueño del que despierta, así, Señor, cuando despertares, menospreciarás su apariencia.
Tan torpe era yo, y no entendía; era como una bestia delante de ti.
Con todo, yo siempre estuve contigo; Me tomaste de mi mano derecha.
Me has guiado según tu consejo, y después me recibirás en gloria.
¿A quién tengo yo en los cielos, [sino a ti]? Y fuera de ti nada deseo en la tierra.
Mi carne y mi corazón desfallecen; [mas] la Roca de mi corazón y mi porción [es] Dios para siempre.