Salmos 109:9-26
9
Sean huérfanos sus hijos, y viuda su esposa.
10
Y anden sus hijos vagabundos, y mendiguen; y procuren [su pan] lejos de sus desolados hogares.
11
Tome el acreedor todo lo que tiene, y extraños saqueen su trabajo.
12
No tenga quien le haga misericordia; ni haya quien tenga compasión de sus huérfanos.
13
Su posteridad sea cortada; sea borrado su nombre en la siguiente generación.
14
Venga en memoria ante Jehová la maldad de sus padres, y el pecado de su madre no sea borrado.
15
Estén siempre delante de Jehová, y Él corte de la tierra su memoria.
16
Por cuanto no se acordó de hacer misericordia, y persiguió al hombre afligido y menesteroso y quebrantado de corazón, para matarlo.
17
Y amó la maldición, y le vino; y no quiso la bendición, y ésta se alejó de él.
18
Y se vistió de maldición como de su vestidura, y entró como agua en sus entrañas, y como aceite en sus huesos.
19
Séale como vestidura con que se cubra, y en lugar de cinto con que se ciña siempre.
20
[Sea] éste el pago de parte de Jehová para los que me calumnian, y para los que hablan mal contra mi alma.
21
Y tú, Señor Jehová, haz conmigo por amor de tu nombre; líbrame, porque tu misericordia es buena.
22
Porque yo estoy afligido y necesitado; y mi corazón está herido dentro de mí.
23
Me voy como la sombra cuando declina; soy sacudido como langosta.
24
Mis rodillas están debilitadas a causa del ayuno, y mi carne desfallecida por falta de gordura.
25
Yo he sido para ellos objeto de oprobio; me miraban, y meneaban su cabeza.
26
Ayúdame, Jehová Dios mío; sálvame conforme a tu misericordia.
Texto bíblico: Reina Valera Gómez · Copyright © 2004, 2010, 2023 Dr. Humberto Gómez Caballero