Marcos 4:37-38
37
Y se levantó una gran tempestad de viento, y las olas azotaban la barca, de manera que ya se anegaba.
38
Y Él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal, y despertándole, le dijeron: Maestro, ¿no tienes cuidado que perecemos?
Texto bíblico: Reina Valera Gómez · Copyright © 2004, 2010, 2023 Dr. Humberto Gómez Caballero