Lucas 2:30-35
30
Porque han visto mis ojos tu salvación,
31
La cual has preparado en presencia de todos los pueblos;
32
luz para revelación a los gentiles, y la gloria de tu pueblo Israel.
33
Y José y su madre estaban maravillados de las cosas que se decían de Él.
34
Y los bendijo Simeón, y dijo a su madre María: He aquí, Éste es puesto para caída y levantamiento de muchos en Israel; y por señal a la que será contradicho
35
(Y una espada traspasará también tu misma alma), para que sean revelados los pensamientos de muchos corazones.
Texto bíblico: Reina Valera Gómez · Copyright © 2004, 2010, 2023 Dr. Humberto Gómez Caballero