La visión de Pablo y la seguridad divina
Hechos 27:21-26
21
Entonces Pablo, como hacía ya mucho que no comíamos, puesto en pie en medio de ellos, dijo: Señores, debían por cierto haberme oído, y no haber zarpado de Creta, para recibir este daño y pérdida.
22
Pero ahora os exhorto a que tengáis buen ánimo; porque no habrá ninguna pérdida de vida entre vosotros, sino solamente de la nave.
23
Pues esta noche ha estado conmigo el Ángel del Dios de quien soy y a quien sirvo,
24
diciendo: Pablo, no temas; es necesario que comparezcas ante César; y he aquí, Dios te ha dado todos los que navegan contigo.
25
Por tanto, oh varones, tened buen ánimo; porque yo confío en Dios que será así como se me ha dicho.
26
Si bien, es necesario que demos en una isla.
Settings