Versículos bíblicos sobre Myrrh
Versículos clave
Y se sentaron a comer pan; y alzando los ojos miraron, y he aquí una compañía de ismaelitas que venía de Galaad, y sus camellos traían aromas y bálsamo y mirra, e iban para llevarlo a Egipto.
Entonces Israel su padre les respondió: Pues que así es, hacedlo; tomad de lo mejor de la tierra en vuestros sacos, y llevad a aquel varón un presente, un poco de bálsamo, y un poco de miel, aromas y mirra, nueces y almendras.
Y tú has de tomar de las principales especias; de mirra excelente quinientos siclos, y de canela aromática la mitad, esto es, doscientos cincuenta, y de cálamo aromático doscientos cincuenta,
Y cuando llegaba el tiempo de cada una de las doncellas para venir al rey Asuero, después de haber estado ya doce meses conforme a la ley acerca de las mujeres (porque así se cumplía el tiempo de sus purificaciones, [esto es], seis meses con óleo de mirra, y seis meses con perfumes aromáticos y afeites de mujeres),
Mirra, áloe y casia [exhalan] todas tus vestiduras; desde palacios de marfil te han alegrado.
He perfumado mi cámara con mirra, áloes y canela.
¿Quién [es] ésta que sube del desierto como columna de humo, perfumada de mirra y de incienso, y de todo polvo aromático?
Hasta que apunte el día y huyan las sombras, me iré al monte de la mirra, y al collado del incienso.
nardo y azafrán, caña aromática y canela, con todos los árboles de incienso; mirra y áloe, con todas las principales especias.
Yo vine a mi huerto, oh hermana [mía], esposa mía: He recogido mi mirra y mis aromas; he comido mi panal y mi miel, mi vino y mi leche he bebido. Comed, amigos; bebed en abundancia, oh amados.
Sus mejillas, como una era de especias aromáticas, como fragantes flores; sus labios, [como] lirios que destilan mirra fragante.
Y entrando en la casa, vieron al niño con María su madre, y postrándose lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron dones, oro, incienso y mirra.
Y le dieron a beber vino mezclado con mirra; mas Él no lo tomó.
Y vino también Nicodemo, el que antes había venido a Jesús de noche, trayendo un compuesto de mirra y de áloe, como cien libras.