Salmos 119:15-39
15
En tus mandamientos meditaré, consideraré tus caminos.
16
Me deleitaré en tus estatutos; no me olvidaré de tus palabras.
17
GIMEL. Haz bien a tu siervo; para que viva y guarde tu palabra.
18
Abre mis ojos, y miraré las maravillas de tu ley.
19
Advenedizo soy yo en la tierra; no encubras de mí tus mandamientos.
20
Quebrantada está mi alma de desear tus juicios en todo tiempo.
21
Destruiste a los soberbios malditos, que se desvían de tus mandamientos.
22
Aparta de mí oprobio y menosprecio; porque tus testimonios he guardado.
23
Príncipes también se sentaron y hablaron contra mí; [mas] tu siervo meditaba en tus estatutos.
24
Pues tus testimonios [son] mi delicia, y mis consejeros.
25
DALET. Mi alma está pegada al polvo; vivifícame según tu palabra.
26
Mis caminos te conté, y me has respondido: Enséñame tus estatutos.
27
Hazme entender el camino de tus mandamientos, y hablaré de tus maravillas.
28
Se deshace mi alma de ansiedad; fortaléceme según tu palabra.
29
Aparta de mí el camino de mentira; y concédeme con gracia tu ley.
30
Escogí el camino de la verdad; he puesto tus juicios delante de mí.
31
Me he apegado a tus testimonios; oh Jehová, no me avergüences.
32
Por el camino de tus mandamientos correré, cuando tú ensanches mi corazón.
33
HE. Enséñame, oh Jehová, el camino de tus estatutos, y lo guardaré hasta el fin.
34
Dame entendimiento, y guardaré tu ley; y la observaré de todo corazón.
35
Guíame por la senda de tus mandamientos; porque en ella tengo mi voluntad.
36
Inclina mi corazón a tus testimonios, y no a la avaricia.
37
Aparta mis ojos, que no vean la vanidad; avívame en tu camino.
38
Confirma tu palabra a tu siervo, que te teme.
39
Quita de mí el oprobio que he temido; porque buenos [son] tus juicios.
Texto bíblico: Reina Valera Gómez · Copyright © 2004, 2010, 2023 Dr. Humberto Gómez Caballero