La parábola de la moneda perdida
8
¿O qué mujer que tiene diez dracmas, si perdiere una dracma, no enciende el candil, y barre la casa, y busca con diligencia hasta encontrarla?
9
Y cuando [la] halla, reúne a [sus] amigas y a [sus] vecinas, diciendo: Regocijaos conmigo, porque he hallado la dracma que había perdido.
10
Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.
Texto bíblico: Reina Valera Gómez · Copyright © 2004, 2010, 2023 Dr. Humberto Gómez Caballero