Levítico 14:29-32
29
Y lo que sobrare del aceite que el sacerdote [tiene] en su mano, lo pondrá sobre la cabeza del que ha de ser purificado, para reconciliarlo delante de Jehová.
30
Asimismo ofrecerá una de las tórtolas, o de los palominos, lo que alcanzare su mano:
31
El uno de lo que alcanzare su mano, en expiación por el pecado, y el otro en holocausto, además de la ofrenda: y hará el sacerdote expiación por el que se ha de purificar, delante de Jehová.
32
Ésta [es] la ley del que [hubiere tenido] plaga de lepra, cuya mano no alcanzare lo prescrito para purificarse.
Texto bíblico: Reina Valera Gómez · Copyright © 2004, 2010, 2023 Dr. Humberto Gómez Caballero