Lamentaciones 4:3-4
3
Aun los monstruos marinos sacan la teta, y amamantan a sus chiquitos: La hija de mi pueblo se ha vuelto cruel, como los avestruces en el desierto.
4
La lengua del niño de pecho, se pegó a su paladar, a causa de la sed: Los pequeños pidieron pan, [y] no hubo quien para ellos lo partiese.
Texto bíblico: Reina Valera Gómez · Copyright © 2004, 2010, 2023 Dr. Humberto Gómez Caballero