Salmos 53
La negación del necio y la corrupción universal 1–3
1
«Al Músico principal: sobre Mahalat: Masquil de David» Dijo el necio en su corazón: No hay Dios. Se corrompieron e hicieron abominable maldad; no hay quien haga el bien.
2
Dios desde los cielos miró sobre los hijos de los hombres, para ver si había algún entendido que buscara a Dios.
3
Cada uno se había vuelto atrás; todos se habían corrompido; no hay quien haga el bien, no hay ni siquiera uno.
Dios juzga a los opresores 4–6
4
¿No tienen conocimiento todos esos que hacen iniquidad? Que devoran a mi pueblo como si comiesen pan; a Dios no han invocado.
5
Allí se sobresaltaron de pavor donde no [había] miedo: Porque Dios ha esparcido los huesos del que acampó [contra] ti: Los avergonzaste, porque Dios los desechó.
6
¡Oh, quién diese que la salvación de Israel [viniese] de Sión! Cuando Dios hiciere volver de la cautividad a su pueblo, se gozará Jacob, y se alegrará Israel.
Texto bíblico: Reina Valera Gómez · Copyright © 2004, 2010, 2023 Dr. Humberto Gómez Caballero
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