8
Como está escrito: Dios les dio espíritu de somnolencia, ojos que no vean; oídos que no oigan hasta el día de hoy.
9
Y David dice: Séales vuelta su mesa en trampa y en red, y en tropezadero y retribución:
10
Sus ojos sean oscurecidos para que no vean, y agóbiales su espalda siempre.