Salmos 25:2-3
2
Dios mío, en ti confío; no sea yo avergonzado, no se alegren de mí mis enemigos.
3
Ciertamente ninguno de cuantos en ti esperan será confundido: Serán avergonzados los que se rebelan sin causa.
Texto bíblico: Reina Valera Gómez · Copyright © 2004, 2010, 2023 Dr. Humberto Gómez Caballero