Proverbios 8:34-35
34
Bienaventurado el hombre que me oye, velando a mis puertas cada día, aguardando a los umbrales de mis puertas.
35
Porque el que me hallare, hallará la vida, y alcanzará el favor de Jehová.
Texto bíblico: Reina Valera Gómez · Copyright © 2004, 2010, 2023 Dr. Humberto Gómez Caballero