Marcos 5:27-29
27
cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud y tocó su manto.
28
Porque decía: Si tan sólo tocare su manto, seré sana.
29
Y al instante la fuente de su sangre se secó, y sintió en [su] cuerpo que estaba sana de aquel azote.