3
Y los príncipes de los sacerdotes le acusaban mucho, mas Él no respondía nada.
4
Y Pilato le preguntó otra vez, diciendo: ¿No respondes nada? Mira cuántas cosas testifican contra ti.
5
Pero Jesús ni aun con eso respondió nada; de modo que Pilato se maravillaba.