19
Y muchos de los judíos habían venido a Marta y a María, para consolarlas por su hermano.
20
Entonces Marta, cuando oyó que Jesús venía, salió a encontrarle; pero María se quedó sentada en casa.
21
Y Marta dijo a Jesús: Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.