Santiago 3:8-10
8
pero ningún hombre puede domar la lengua; [que es un] mal sin freno, llena de veneno mortal.
9
Con ella bendecimos al Dios y Padre; y con ella maldecimos a los hombres, que son hechos a la semejanza de Dios.
10
De una misma boca proceden maldición y bendición. Hermanos míos, esto no debe ser así.