1 Corintios 11:30-32
30
Por lo cual [hay] muchos debilitados y enfermos entre vosotros; y muchos duermen.
31
Que si nos juzgásemos a nosotros mismos, no seríamos juzgados.
32
Mas siendo juzgados, somos castigados por el Señor, para que no seamos condenados con el mundo.